Photogallery al fondo.

El Grillo y su tripulacion saluda las hermosas cascadas, los compas zapatistas y las noruegas y se dirige a Palenque.
Es el dia 25 de septiembre, vigilia de uno de los hechos mas tristes de los ultimos años en Mexico, uno de los hechos de que el gobierno de este pais deberia estar avergonzado en lugar de dar muestra de un cinismo que sobrepasa cada limite humano. La desaparicion forzada de 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, en el estado de Guerrero y junto con ellos la muerte de al menos 9 personas por mano de la policia municipal. (fuente Wikipedia)
Habra’ que hacer algo para recordar, y pensamos en esto mientras entramos a la hermosa palenque.
La vegetacion, desde las cascadas no ha cambiado mucho, es selva, uno de los tipos de vegetacion mas generoso del planeta. Aqui la vida explota, desde los pajaros mas coloridos hasta las hojitas mas minusculas en las que miles de insectos de cada color y dimension trabajan sin descanso. El agua sale por todos lados, siempre hay un rio en que bañarse y la gente local sabe como disfrutarlo, de hecho no queda otra opcion, con el gran calor que hace. Aqui empezamos a sufrir el calor de verdad: humedo y con un sol que parece estar siempre en el zenit.
Estacionamos rumbo a las ruinas y durante el dia movemos el Grillo en el estacionamento de un centro comercial mas cerca del centro.
Dicho estacionamento, ademas de un supermercado gigante tambien cuenta con una iglesia evangelica. Nos asombramos al escuchar la musica rock tocada en vivo durante la funcion, eran todas covers de bandas famosas como Ac Dc, guns and roses o otras de la escena rock latinoamericana, el cura, o pastor, tocaba el bajo y cantaba. No dudamos en acercarnos para ver que estaba pasando, como buenos cristianos nos abrieron las puertas, aunque nuestras miradas comunicaban claramente nuestra opinion al respeto. Al estar entre las personas, fomentadas por la musica y las palabras del pastor, se siente una sensacion de adrenalina junto a ansiedad que muchos de los religiosos liberan con gritos y coros. Al salir se siente una fuerte sensacion de vacio.
Pasamos la noche en nuestro estacionamento de la selva, donde la noche tranquila y calma tambien revela su extrema vida en sus ruidos minimos y variados.
Es 26 de septiembre, uno de los muchisimos dias negros en el calendario mexicano, decidimos que hacer: tenemos que comunicar nuestra desesperacion a los emperadores del pasado, hacer que se den cuenta que nunca ha parado de correr sangre en esta tierra, si no que ha sido aumentando en estos 500 años. Asi que, en frente de la tumba de Pakal Botan, el mas grande emperador maya, en la antigua palenque, en cima de los restos del antiguo imperio maya sacamos nuestro grito desesperado, diciendo que no solo a Mexico, si no que a la humanidad toda NOS FALTAN 43!
Saludamos Palenque y los y las que han permitido esta accion y que dedican su vida para un Mexico mejor.
El Grillo prende de vuelta sus motores invincibles y se mete en marcha hacia el corazon del pantano del picante Tabasco.

LOS PANTANOS DE CENTLA

Entrar a los Pantanos de Centla significa tomar una ruta casi inesplorada por naves del tamaño del Grillo, asi que antes de meternos preguntamos a varias personas sobre la factibilidad de la empresa. Un trabajador de una gasolinera nos dijo que hubiera sido imposible, un trailero nos dijo que las ramas eran muy bajas y un otro tambien nos aconsejo’ evitar, pero nadie de ellos habie jamas recorrido dicha ruta. Solo un hombre, un viejo lobo de carretera, de estos que sabe los mejores comedores de todas las carreteras de mexico y en cada uno de ellos lo conocen y le hacen buen precio, de estos con la camisa abierta arriba enseñando su cruz de oro y el pelo, y abajo para tomar aire en la panza, o sea que solo un boton era efectivamente necesario en su indumentaria. El señor, entre un trago de michelada y una mordida de chicharron hecho’ un ojo’ al mapa, miro’ el bus y nos dijo: ” vayanse tranquilos camaradas, yo conozco esta carretera!” Quizas hablo’ solo para presumir sus conocimientos en frente de la moza del restaurante en que lo encontramos pero igual confiamos en el. Tambien porque no queriamos volver a Palenque para cambiar el plan.
Al salir de la federal ya entendimos que tipo de superficie nos reservaba la carretera. En el partido asfalto vs baches ganaban los baches de mucho, por cuanto libre de curvas el camino no fue nada aburrido, esquivando uno u otro bache. Obviamente no faltaban los topes, expresion del pueblo!
Con nosotros subio’ al Grillo el señor Manuel, un viejo trabajador en busca de un pasaje a su casa, a dos horas de su lugar de trabajo. Don Manuel nos conto’ sobre su vida y su trabajo. Su dia empieza a las 3 am, se prepara para tomar el bus a las 4 am y a las 6:30 empieza a trabajar en los cultivos de piña, termina el trabajo a las 6 pm para luego llegar a su casa a las 9 pm, come algo y se va a dormir. Eso se repite durante 7 dias la semana, 365 dias al año, con una paga que le permite apenas de comer y pagarse el pasaje para ir al trabajo. No le queda otra opcion, en esta zona todas las tierras son de grandes empresas.
Evitando baches y topes gozamos del hermoso paisaje, durante todo el camino acompañamos al rio usumacinta, que desde Guatemala llega al golfo de Mexico. El rio ofrece trabajo, comida, transporte y diversion a sus abitantes, y con su caminar lento el agua parece dar el ritmo a la vida de esta gente tan serena y calma, que parece disfrutar de este paisaje casi mas que nosotros que estamos todos pegados a las ventanas pensando de no estar en este planeta.
Llegamos a la casa de Don Manuel, en el pueblo de Jonuta. Al entrar nos recibe la policia de Campeche, aunque nosotros pensabamos estar en Tabasco. El reten policial no es como todos los que hemos encontrado en el camino, este esta circundado por un mosquitero del que los policias salen sin muchas ganas. Paramos. Los mosquitos se acomodan en el Grillo y empieza la masacre, sangre nueva, de gringos. Los mosquitos del pantano parecen apreciar nuestra presencia. Los policias nos pidieron los documentos y nos contaron, mas por curiosidad que por trabajo, y se ofrecieron de acompañarnos a una farmacia a comprar repelente en cantidad industrial. Fueron las chicas, atras del pickup de la municipal, que hasta las escolto’ a la farmacia.
Nos sacamos todos una foto con Don Manuel, y el jefe de policia obligo’ su soldado a estar en la foto:”no seas mala onda con los turistas, posa para la foto.”
Saludamos a Don Manuel y hicimos los ultimos kilometros  del dia para llegar a Palizada.

PALIZADA

Tambien en Palizada nos recibe la policia en su mosquitero y se encarga de escoltar el Grillo hasta el lugar donde estacionariamos. Hasta nos dieron posibilidad de acampar en la plaza central. El pueblo, en su calma, frente al rio, parece ser realmente magico. La gente, sentada en la plaza, parece no espantarse por los mosquitos que de hecho estan todos sobre nosotros. Nos mandaron a dormir tempreno para estar seguros bajo los mosquiteros.
Nos despierta el amanecer con el pueblo ya en plena actividad: los pescadores vendiendo el producto de la pesca, el mercado con una infinidad de verduras y fruta local, los comedores con recetas tipicas riquisimas y el imperdible canto del Charro negro, alegre cantor local que ha sabido dedicar una serenata a cada una de las tripulantes del Grillo.
Mas tarde, el no tan tipico reggaeton a todo volumen de un supermercado rompio’ el incantesimo. Nosotros fuimos por un dia la atractiva del pueblo, el mismo asombro que teniamos al mirar las arquitecturas de Palizada, lo tenia la gente mirando al Grillo y esta banda de locos que se bañaban en el rio.
La oficina de turismo atendio’ todas nuestras preguntas y un historiador nos guio’ por las maravillas de Palizada, para terminar el tour en su bar, bueno.
Segun cuentan, Palizada toma nombre por el palo de tinte, un tipo de madera con pigmentos rojo y morado que, descubierto por los piratas, fue exportado a Europa como colorante de ropa. Mas tarde los comerciantes hicieron de Palizada un importante exportador de este tipo de madera. Los barcos, para balancearse al salir del viejo continente, llevaban tejas para los techos, de hecho las casas llevan tejas selladas en Marsella. Despues de los piratas llegaron los misioneros españoles, llamados por los mismos abitantes que rogaron de ser bautizados para dejar de ser primitivos y sin religion, segun cuenta nuestro guia y relatan los conquistadores españoles del 1700, los cuales, sin duda edificaron construcciones muy bonitas a la orilla del rio.

EN LA RESERVA DEL PANTANO

Saludamos la hermosa Palizada y seguimos saltando baches rumbo al corazon del Pantano. Paramos nada mas para una cerveza en un bar surreal en el camino. El mozo nos sugiere no parar en la carretera, seria peligroso, nos dice de parar a la entrada de la reserva, donde hay un guardia. El paisaje sigue dejandonos sin palabras hasta asombrarnos con su hermoso atardecer rojo dibujando siluetas de barquitos en el rio.
Preguntamos a varia gente por la reserva y las indicaciones, como siempre en Mexico, no coinciden. En orden nos dijeron que faltaban primero 2 km, luego 8, luego 6, luego 8 otra vez. Un señor dijo: despues de la curva, habremos pasado minimo 20 hasta por fin llegar a la entrada de la reserva. Buscamos el guardia, no estaba, tocamos varias veces la bocina y nadie aparecio’, asi que nos dirigimos a un restaurante a unos metros, estaba abierto. Nos ofrecieron estacionamento gratuito y pudimos acampar. Fueron muy amables, nos trataron muy bien a pesar de haber consumido muy poco. No hay palabras para describir la vista que esta noche nos regalo’. El rio infinito, el cielo nublado de un lado, con relampagos al horizonte, despegado del otro lado y una infinidad de luciernagas con su baile a nuestro alrededor. Tampoco hay palabras para describir lo que nos hicieron los mosquitos. No hubo mosquitera que le obstruyo’ el paso. “Aplausos y cachetadas gratis!” nos anunciaron al entrar al pantano. En el Grillo una nube invadia cada centimetro, fue’ una sinfonia de cachetadas, imposible dormir. Tuvimos que adoptar una solucion extrema: rociar veneno. Ayudo’, pero no soluciono’ el problema. Solo en un momento desaparecieron, habia llegado un viento fuerte, despues la lluvia, duro’ cinco minutos, que fueron de placer y esperanza. Pero’ duro’ poco, volvieron y eran mas. Alguien en las casas de acampar pudo descansar, aunque el ruido de tantas alitas amenazaba el sueño.
Fue la oportunidad para disfrutar el paisaje y sacar unas buenas fotos. (pero nunca voy a agradecer a los mosquitos por esto!)
Por cuanto hermoso el lugar, en la mañana escapamos con el terror de pasar otra noche infernal en el pantano.
El Tabasco si pica un chingo!!!
El Grillo, tambien picado, arranco’ hacia la costa, acompañando el rio a su ultimo destino, el mar del Golfo de Mexico. Gracias Usumasinta!
Vamos a Paraiso…
Continua…

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